jueves, 4 de febrero de 2010

Upton Park

En la última entrada decía que había sido un fin de semana intenso. El sábado me esperaba una visita turística por Londres, seguramente al monumento que más me atraiga de esa ciudad. Lamentablemente no soy un entendido en arte, lo que provoca que no sepa apreciar el placer de visitar museos. Esto hace que cuando hago turismo en una ciudad mi enteres se centre en tres pilares: lo muy famoso, lo que ha salido en alguna película, y lo relacionado con el fútbol. Y para esta primera visita escogí una atracción altamente relacionado con los dos últimos intereses: Upton Park.



Quizás algunos (razonablemente) no sepáis de qué hablo, lo explicaré brevemente. Corrían los últimos días de 2008, días fríos y complicados sentimentalmente para mi. Era domingo cuando Fer, Luisito y yo decidimos alquilar una película para pasar la tarde. La elección de aquel DVD abrió las puertas de una nueva ilusión: Green Street Hooligans. La película (que recomiendo a todo el mundo) narra la historia de un universitario que llega a Londres sin saber nada de futbol y poco a poco se va enamorando de un equipo, el West Ham United. Si por algo destaca este equipo es por su afición, muy apasionada y a veces violenta. Es un equipo que lucha por no descender de la Premier League y que tuvo una época dorada en la que luchó con los grandes. Supongo que las similitudes que encontré con mi querido Real Sporting de Gijón hicieron que simpatizara y siguiera a este equipo desde entonces. Y no nos engañemos, es una de esas películas que exalta.

No quiero eternizarme contando el cúmulo de emociones que sentí durante todo el día, los que visteis la película me entenderéis: coger la District Line, bajarme en Upton Park, caminar por la Green Street… y sobre todo el estadio. He vivido muchos momentos excitantes en directo: animar al Molinón en el ascenso dejándose el alma, al Frente Atlético rugir en el Calderón o una final de Copa del Rey, la Mareona en Riazor, a los Boixos en el Camp Nou, a Ultra Sur en el Bernabeu … Pero nada comparable a lo vivido en Upton Park. Segundos antes de comenzar el partido, cuando los jugadores locales van a salir al campo, ponen por megafonía la mítica canción I´m forever blowing bubbles y todo el estadio se pone en pie a cantarla. El éxtasis llega en la parte de Fortune´s always hidden, quitan la canción y el estadio ruge. Impresionante, no hay palabras para describirlo.

Sobre los ultras comentar que sí, cuando los ves en el metro o te los cruzas por la calle son como en la película, tienen una pinta de asesinos violentos bastante considerable. Después en el estadio no tienen una zona fija, están distribuidos por las gradas aunque hay un par de zonas donde se concentran.

Para intentar ilustrar lo contado, y como novedad del blog, os pongo un video que hice con algunas fotos y el momento de la canción.

El día fue largo y duro, muchos medios de transporte, zonas que no conocía, resaca y cansancio. En fin, pero valió la pena el fin de semana. Después comenzaría la semana donde me estrenaba en la academia de inglés. Pero esa será otra historia.

2 comentarios:

  1. Hoolaa,

    Me enteré que abriste el blog así que me iré poniendo periódicamente al día de tus aventuras por ahí.

    Veo que te va bien y te está cundiendo la investigación en nuevos lugares, pubs, estadios de fútbol... lo que se suele decir una estancia productiva :P

    Enjoy your time!! Ya hablamos e intentamos planear una mini estancia nuestra ahí en Oxford.

    Un abrazo,
    Marcos

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  2. Com que no eres un gran hablador de la lengua de Shakespeare? y esas conversaciones que mantuvimos a la luz de la barra de un bar en inglis? que haya que mejorar el acento no significa que no lo domines... :) :) Esteffi

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